Resulta muy difícil leer El Mundo o escuchar la Cope. Muchos de sus articulistas y locutores son tan ofensivos y agresivos que recuerdan a aquellos periodistas de la época de Franco que no se preocupaban de lo que decían porque sólo había una opinión posible: la suya. Hablan con su público como el jefe de sección falangista hablaría con sus acólitos.
También resulta preocupante que haya tantas personas que escuchen la Cope y lean El Mundo, porque eso implica una cultura política de enfrentamiento constante y demagogia de la que España parece que no va a conseguir salir.
Sin embargo, no me parece bien que el ministro Montilla mencione por sus nombres a la Cope y a El Mundo. No es bueno que los políticos señalen a los periodistas.
Si no nos parece bien que lo haga la derecha cuando está en el poder, tampoco debe hacerlo la izquierda. Se puede aludir a que desde ciertos medios, y especialmente desde medios cercanos a la Iglesia, se está llevando a cabo una campaña de incitación constante al odio, se puede llamar a consultas al Vaticano, como se llamaría a consultas a un embajador de un páis desde el que se promueven ataques contra las instituciones. Y se puede mencionar por sus nombres a los obispos. Todo eso entra dentro del juego político. Y casi todos sabemos a qué se refiere Montilla si dice que medios cercanos a la Iglesia incitan al odio.
Pero mencionar por sus nombres a los periodistas (Federico Jiménez Losantos y Pedro J.Ramírez) y a los medios de comunicacón representa una presión desde el Poder que no debe ejercerse salvo en casos en los que se está violando la legalidad. En tales casos, eso se debe probar, llevar a los tribunales o hacer leyes al efecto, como podría suceder en el caso de un periódico neonazi o proetarra que estuviese incitando al asesinato o colaborando con uan organizacón terrorista o violenta. Pero ese no es el caso de la Cope ni de El Mundo. Parece una cuestión de detalle, un matiz exagerado, pero en la relación entre la prensa y los políticos los matices y los detalles son fundamentales.

[A propósito de la noticia: "Montilla acusa al cardenal Rouco de lanzar "mentiras absolutas" y permitir el insulto: El ministro denuncia el "chantaje moral y político" que ejercen la Cope y algunos periodistas]